"¿Qué es el Sargento?", le preguntó Susana a Rafael cuando él le propuso ir. Era jueves de margaritos. A estas alturas del partido, no saber qué es el Sargento (el nombre original es el Sargento Pimienta, en honor del mítico disco de The Beatles) parece casi una ofensa, algo que bien podría sumir al preguntón en una profunda vergüenza.
Dentro de todo lo que puede significar Barranco en el imaginario colectivo, una de las aristas es la bohemia rockera ligera. Por eso y para eso está el Sargento: para la catarsis; para cruzarse con una legión de pelucones y, sobre todo, para el buen rock and roll. Porque si te quitas del Sargento (máximo a las tres de la mañana, cortesía del plan zanahoria) sin haber escuchado al menos una de The Doors, entonces ¿dónde te metiste?
Una selección de buena música es la clave para este rock bar, asegura Joaquín Chaparro, gerente del Sargento e hijo del dueño y fundador, Eduardo 'Mono' Chaparro. De él heredó la afición por este local, que se creó en Miraflores allá por el 74, cuando la música que sonaba en las radios y que venía en LP era genial. Esa misma música aún revolotea en esta nueva sede barranquina, abierta en el 88.
Una vez adentro puedes ver en las bancas al 'Mono' haciéndose unas aguas, y en la pista de baile --¿así se le puede llamar?-- a docenas de desfachatados zigzagueando con una 'chela' en la mano y coreando esas canciones que sus padres también corearon cuando se estrenaron en la radio (y que, a lo mejor, todavía corean en casa con los discos que compraron hace tantos años, mientras se aflojan la corbata, desdoblándose --mentalmente en el Sargento ellos también-- y soltando una sonrisa que se les dibuja poco a poco en el rostro).
Buen dato para los incautos: no lleguen muy tarde que adentro la cosa va como combi en paro de transporte. Apéguese, joven, que vale la pena.
Por Fernando Gonzáles - Olaechea
Dentro de todo lo que puede significar Barranco en el imaginario colectivo, una de las aristas es la bohemia rockera ligera. Por eso y para eso está el Sargento: para la catarsis; para cruzarse con una legión de pelucones y, sobre todo, para el buen rock and roll. Porque si te quitas del Sargento (máximo a las tres de la mañana, cortesía del plan zanahoria) sin haber escuchado al menos una de The Doors, entonces ¿dónde te metiste?
Una selección de buena música es la clave para este rock bar, asegura Joaquín Chaparro, gerente del Sargento e hijo del dueño y fundador, Eduardo 'Mono' Chaparro. De él heredó la afición por este local, que se creó en Miraflores allá por el 74, cuando la música que sonaba en las radios y que venía en LP era genial. Esa misma música aún revolotea en esta nueva sede barranquina, abierta en el 88.
Una vez adentro puedes ver en las bancas al 'Mono' haciéndose unas aguas, y en la pista de baile --¿así se le puede llamar?-- a docenas de desfachatados zigzagueando con una 'chela' en la mano y coreando esas canciones que sus padres también corearon cuando se estrenaron en la radio (y que, a lo mejor, todavía corean en casa con los discos que compraron hace tantos años, mientras se aflojan la corbata, desdoblándose --mentalmente en el Sargento ellos también-- y soltando una sonrisa que se les dibuja poco a poco en el rostro).
Buen dato para los incautos: no lleguen muy tarde que adentro la cosa va como combi en paro de transporte. Apéguese, joven, que vale la pena.
Por Fernando Gonzáles - Olaechea

El Sargento Pimienta
BOLOGNESI #775, BARRANCO
Todo menos pop. La música del Sargento Pimienta ofrece nuevos ritmos y mucho rock and roll. Algo de James Brown o Rolling Stones sacude el cuerpo un sábado por la noche. Bandas en vivo todos los viernes. Lunes, martes y miércoles presentaciones de cantautores, poetas y lecturas de libros en el Sargento Pimienta Restaurant. Y los jueves, el tono más bravazo de todo Lima. Cervezas dos por quince al abrir el bar. Viernes cover.
Todo menos pop. La música del Sargento Pimienta ofrece nuevos ritmos y mucho rock and roll. Algo de James Brown o Rolling Stones sacude el cuerpo un sábado por la noche. Bandas en vivo todos los viernes. Lunes, martes y miércoles presentaciones de cantautores, poetas y lecturas de libros en el Sargento Pimienta Restaurant. Y los jueves, el tono más bravazo de todo Lima. Cervezas dos por quince al abrir el bar. Viernes cover.

Ese Huguito, recién veo tu blog, qué paja.
ResponderEliminarBesos
Bro sorry se me pasó poner tus créditos, ya lo arreglé
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