Después de un día un poco complicado, donde tuve que trabajar a mil, y sólo hasta el almuerzo, porque pedí permiso para venir a la U, a rendir el primero de mis exámenes parciales, ya estoy fuera para contar cómo este invierno repentino abrumador me ha tratado, y es que siempre encuentro, formas raras de empezar, para luego, recaer en lo que últimamente es mi tema preferido, por el que me ando atormentando, o simplemente preocupando, hace unas horas la llamé. Por estos azares del destino, sí la encontré, hablamos maso bien, lo que no quiere decir que haya sido muy buena la charla, y es que después de lo del viernes-sábado, pues decidí ponerme a pensar un poco en todo esto. La cosa, es que quería saber de ella, saber si estaba bien, quería escuchar su voz, no sé que tan masoka sea esta actitud mía, pero siento que le he dado importancia suprema a esta segunda oportunidad que nos estamos dando, no sé cuando perdí la cuenta, o cuando la calma, y es que todo iba bien, íbamos lento, listos para ir dando los pasos todo a su tiempo, pero algo pasó y en un momento se rompió, ahora, los papeles se invirtieron, antes, yo era el cauteloso, el precavido que quería hacer todo esto súper lento, cuidando cada uno de mis pasos, y ella era la emocionada, la acelerada, nos veíamos una o dos veces por semana, a veces comíamos algo, o nos íbamos a tomar un trago, conversábamos, y todo era genial. Hoy, ella ha perdido la euforia, y el fulgor se ha apagado, yo constantemente me hago preguntas mentales y acelero mi raciocinio, e intento definir esta situación, sólo basándome en los hechos pasados, y el los que a veces van apareciendo día adía, pues la verdad es que para hoy ya sólo quería una cosa, quería estar que con N, y hacer todo bien, no sé por que me apresuro tanto algunas veces, si iba todo bien, trato de entender sus miedos, y es que también a la par ando lidiando con los míos, no sólo ella tiene que pensar las cosas, yo también he “evaluado” toda nuestra situación y aunque suene por mi parte medio pendeivis, pero era lo más justo, por más que hayamos vivido casi juntos como 3 años, y conocer nuestras manías y demás, anduvimos un año separados, donde de hecho cambiamos mucho, increíblemente cuando me enteré de sus pasos y se los conté a un amigo mío, él me decía, pues tío la separación los ha disparado a los dos, completamente, quizás como pareja ya estaban medio gastados, pero en el lado laboral se dispararon cual cañón, y es cierto, ella es gerente en una importante corporación de la comida rápida, y cada día se consolida en su puesto, yo, aprendí de la vida viajando, me fui y volví a mi trabajo, ahora soy Operation & Logistic Mngr, título que te ponen las transnacionales, hago operaciones internacionales, tengo un sueldo muy decente, recordé casi todo lo que aprendí en Piura relacionado al manejo del personal a cargo, en la U, me va demasiado bien, por fin en este período de aislamiento amoroso, me pude trasladar a la USIL para terminar mi profesión, ahora seré ing. Agroindustrial, cosa que me parece genial y pucho más interesante, entonces confirmamos que la etapa de distanciamiento nos trajo ciertos frutos, ahora la pregunta es ¿queremos que esto siga siendo bueno? o aspiramos ( N y yo) a que esto sea mejor?, la idea de seguir pasando las metas trazadas y además tener en el ámbito espiritual toda esa magia y sentir todas esas cosas raras que a todos nos gustan y nos llenan, a mí me parece recontra atractiva, demasiado tentadora diría yo.
Así que yo voy decidiéndome, porque siempre tenemos que tener un rumbo, la verdad ya me creí la teoría de N, ella me decía que lo más probable es que seamos el uno para el otro, cosa que yo creí cuándo éramos novios, y ella siempre lo sostenía entre dudas, ahora ella tiene el mismo concepto que yo guardaba en esos días, y yo ya lo asimilé, no estoy seguro que tan bueno haya sido creérmelo, aunque tampoco se trató de simplemente creerle así por así, pero quizás hubiese sido más fácil haberlo hecho así, se oyó bien chévere cuando lo dijo. Y se me movieron un poco los cimientos, es que de hecho no lo esperaba, ya no lo esperaba. Pero yo después lo analicé y retrocedí en el tiempo, navegué entre docenas de e-mails, recuerdos, papelitos, y hasta mi cuaderno de curso de aquella época, (no son actitudes masokas, lo subrayo, todo se fue dando por meras casualidades, necesitaba mi cuaderno de ing. Económica, y entre lo que iba abriendo cajas encontraba otros cuadernos, donde habían varios de esos mensajitos que me escribía en clase) y dije si, aquella mujer de los cabellos largos tiene razón, quizás ahora ya estamos oxigenados, poco más sueltos, y vemos las cosas con más objetividad, sólo debemos vencer ciertos miedos que nos agobian, y plantearnos las cosas muy claramente. O darnos cuenta que esto realmente vale o no la pena.
Por ahora sólo quiero acabar mi semana de parciales, y el sábado que viene espero poder verla conversarle, y que me converse claro, al menos así me dijo.
Por ahora sólo quiero acabar mi semana de parciales, y el sábado que viene espero poder verla conversarle, y que me converse claro, al menos así me dijo.

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